sábado, 4 de octubre de 2014

Análisis de Metal Gear Rising: Revengeance — Mi espada puede cortar cualquier cosa

No tengo una PlayStation 3, pero he podido disfrutar de un puñado de títulos de ella gracias a mi novia, que posee una. El último juego que he terminado en la consola es Metal Gear Rising, que también está disponible para Xbox 360 y PC. Os dejo el análisis aquí, y espero que sea de vuestro agrado.

Otra cosa más, antes de que se me olvide: Rising salió también la semana pasada para Mac, cubriendo así otra plataforma más.

En fin, aquí tenéis:


Metal Gear Rising: Revengeance

"Mi espada puede cortar cualquier cosa"



Plataforma: PlayStation 3, Xbox 360, PC, Mac.
Idioma: Español.
Género: Hack and Slash.
Multijugador: No.
Online: No.
Precio: 69,95 euros de salida, alrededor de 20 euros en la actualidad.
Desarrolladora: Platinum Games.
Distribuidora: Konami.
Fecha de salida:

Japón: 21 de febrero de 2013 (solo PS3).
Estados Unidos: 19 de febrero de 2013, 17 de mayo de 2013 (PC), 25 de septiembre de 2014 (Mac).
Europa: 22 de febrero de 2013, 17 de mayo de 2013 (PC), 25 de septiembre de 2014 (Mac).

En 2018, cuatro años después de lo sucedido en Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots, Raiden trabaja para una compañía militar privada, Maverick PMC. Ahora mismo, tanto él como su empresa están haciendo de guardaespaldas de un primer ministro africano cuyo país finalmente ha logrado salir adelante y abandonar la guerra. Ahora, desde la caída de los Patriots, los Estados del Tercer Mundo han dejado de estar en lucha constante, por lo que continentes como África se han vuelto pacíficos.



Sin embargo, la calma en esos países ha acabado con la rentable economía de guerra, por lo que a muchos les interesa que toda esa situación geopolítica internacional vuelva. Empresas militares como PMC Desperado Enterpises han decidido provocar el regreso de la guerra, por lo que han decidido, entre otras cosas, matar a ese primer ministro y desestabilizar esos Estados de nuevo.

De la misma manera, gracias a los últimos avances tecnológicos, las compañías militares privadas han comenzado a utilizar una avanzada tecnología ciborg, creando soldados con poderes sobrehumanos. La falta de ética de este tipo de asociaciones es muy grande, por lo que son capaces de realizar cualquier atrocidad, incluyendo la utilización de niños de la calle para convertirlos en soldados ciborg. Raiden ha decidido acabar con esta situación a toda costa, y hará todo lo que considere necesario para conseguirlo.



Metal Gear Rising: Revengeance es un spin-off de la saga Metal Gear. Es una secuela no canónica del galardonado Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots. Por lo general, el título obtuvo una buena recepción, consiguiendo 80 puntos en Metacritic y unas ventas exitosas. Algunos han criticado que sea algo corto, pero casi todos alaban su frenética jugabilidad.



Gráficos: 91

Rising es un hack and slash de ciencia ficción ambientado en un futuro próximo, por lo que los escenarios y ambientes son muy realistas y parecidos a lo que podemos ver en nuestro día a día. Los personajes también muestran un nivel de detalle alto, y sus movimientos son bastante buenos.

En líneas generales, hay una apuesta clara por la violencia llegando a límites bestiales y una chulería considerable. Raiden puede desmembrar y partir en trocitos a sus enemigos con una precisión sorprendente, y nuestros cortes acostumbrarán a apreciarse muy bien en ellos, sobre todo gracias al Modo Katana. De la misma manera, la sensación de velocidad cuando Raiden corre está muy lograda, y podemos meternos en el ambiente con mucha facilidad gracias al buen trabajo realizado por los diseñadores. Hay un equilibrio entre realismo y surrealismo: en pantalla vemos muy a menudo cosas absolutamente imposibles en pos de la espectacularidad del juego.



La brutalidad es tal que la sangre derramada por los personajes llega a límites exagerados: es imposible que un cuerpo humano posea tanta, y dado que los enemigos son ciborgs... debería aparecer todavía menos. Sin embargo, los diseñadores no se han cortado ni un pelo: hasta numerosas máquinas enemigas (que se supone que no son seres vivos) pueden llegar a derramar litros de sangre cuando las destrozamos. 

En esos momentos todo se vuelve algo anticlimático, y el juego acentúa en nosotros la sensación de que Rising exagera en ese sentido. Sin embargo, eso es lo que Platinum Games quiere transmitir: no se aleja mucho del gore, aunque las escenas de Rising no llegan a la brutalidad vista en otros juegos. Al fin y al cabo, matamos a robots puros y ciborgs cuyo cuerpo a menudo es mecánico casi en su totalidad. Por ese motivo, no veremos órganos internos ni esas burradas que podemos llegar a apreciar en otros títulos y películas. 



De todas formas, la violencia característica de Platinum Games sigue presente en cosas como la posibilidad de sacarles su mecánica columna vertebral a nuestros enemigos. ¿Para qué? Para recuperar la energía de nuestro cuerpo ciborg. Al menos, hay cierta justificación para la realización de esa acción que realmente solo busca aumentar el nivel de violencia de Rising.

Por lo demás, tenemos unos diseños de personajes muy chulos y carismáticos, pasando por el propio Raiden, nuestros aliados y antagonistas. En ese aspecto, el juego es más satisfactorio, y se nota que hay bastante trabajo detrás. De la misma forma, los ataques, explosiones y efectos visuales están trabajados y logrados. Además, los enemigos y el propio Raiden pueden hacer gala de muchísimos movimientos diferentes, cosa que se aprecia mucho en una obra de este estilo. Sin embargo, los momentos de mayor espectacularidad gráfica se dan gracias al Modo Katana, con el que Raiden puede realizar cosas impresionantes y muy vistosas.



Finalmente, podemos destacar muy buenas cinemáticas y una personalidad bastante lograda por parte de los desarrolladores. El problema más grande que le podemos echacar al apartado técnico es que de vez en cuando viviremos algunas ralentizaciones que presenciaremos cuando la pantalla se llene de elementos en movimiento. Considerando lo pequeños que son los escenarios y lo corto que es Rising, este error es imperdonable. Es cierto que la calidad gráfica es sensacional, pero a cambio no debe sacrificarse fluidez. Y ese problema ocurre más de lo que debería. Es el único fallo realmente destacable del apartado visual, pero es demasiado grande como para ser pasado por alto, ya que puede llegar a afectar a la jugabilidad en determinadas ocasiones.


Sonido: 95

En este spin-off la música es considerablemente diferente de la que suele salir en la saga Metal Gear, pero hay que reconocer que es adecuadísima para Rising. La banda sonora es muy rockera, centrándose en el heavy metal, todo con el claro objetivo de darle fuerza a la acción constante a la que se enfrenta el jugador.

El apartado sonoro, de hecho, está muy polarizado en este estilo de música. Sin embargo, eso no es malo en absoluto: le va como anillo al dedo a Rising, y encima las letras de las canciones son sensacionales. El trabajo realizado en general con la banda sonora es sobresaliente, y no decepciona en ningún momento.

De todos modos, aunque las letras tengan sentido dentro de lo que ocurre en la historia y sean indudablemente geniales, quizá son un poco sencillas en algunos temas, aunque sea por un motivo justificado: realmente, muchas canciones se intercalan con otras para crear composiciones largas que van cambiando durante el transcurso de las batallas. Eso le da al ambiente una personalidad muy chula y motivante. Básicamente, la epicidad aumenta en los momentos críticos, y esta buena música hace que las batallas sean mucho más disfrutables. En Rising, el papel de la banda sonora es indudablemente esencial.

De la misma manera, los efectos de sonido son realistas y están muy logrados: son justo lo que Rising necesita. ¿Qué problema hay con ellos? Debido a que suenan mucho y de manera muy contundente, a veces las melodías pasan algo desapercibidas por culpa de ellos. ¿Esto es malo? No, pero hace que disfrutar de la banda sonora sea más complicado. Podemos ajustar su nivel de presencia en las opciones, pero es que a cambio de poder apreciar mejor las composiciones, a veces nos vemos obligados a reducir la intensidad que transmiten los efectos de sonido. Quizá esto podría haberse evitado con algunas voces más claras dentro de las canciones, o un mayor grado de contundencia en los momentos críticos.

Por otro lado, el doblaje (en inglés, eso sí) es también magnífico, en la línea de lo que ya se ha visto en otros títulos de la saga. Las voces son muy atrayentes, y todos los actores de doblaje hacen un muy buen trabajo.

Podemos concluir en que Rising ofrece un apartado sonoro más que destacable, con pocas cosas que achacar. Quizá podríamos quejarnos de que algunas canciones son demasiado cortas para batallas bastante más largas que ellas (de hecho, en algunos momentos, acabaremos escuchando diversos bucles), sin embargo, no llegan a cansar por lo bien hechas que están. Al fin y al cabo, las composiciones son tan buenas que vale mucho la pena escucharlas por separado, y por ese motivo el CD con la banda sonora se puede comprar en la mayor parte de tiendas de música online.

Pongo aquí cuatro canciones del juego, compuestas por Jamie Christopherson:









Jugabilidad: 81

La saga Metal Gear es famosa por centrarse en la infiltración. De hecho, en títulos anteriores, a menudo lo correcto era avanzar sin tocar absolutamente a nadie: si Snake se enfrentaba directamente a los soldados enemigos, lo habitual era acabar muriendo. 

¿Y en Rising? Bueno, es cierto que a veces podemos infiltrarnos y evitar a los enemigos para avanzar gracias a la ayuda de paredes, barriles, cajas y demás elementos útiles para pasar desaparecibidos. Sin embargo, siempre podemos ir de frente y cargarnos a todo el mundo, cosa impensable en juegos anteriores

Siendo claros: katana en mano, Raiden puede acercarse a cualquier enemigo y convertirlo en rodajas. Fácil y simple. O tal vez no tanto: en Rising, nuestro ninja ciborg puede realizar todo tipo de combos, ataques y técnicas especiales que harán las delicias de todos los amantes de los hack and slash. La aventura de Raiden, de hecho, se basa en la jugabilidad pura y dura: las batallas son frenéticas, divertidísimas y realmente emocionantes. No se alcanza un extremo tan bueno en este sentido como en Bayonetta, pero no suele decepcionar.



Pero no todo es pegar tajos y ver a nuestras víctimas caer: el juego es bastante retante, y la mayor parte de enemigos requerirán una estrategia en concreto para poder ser derrotados. No será habitual que nos atasquemos en ellos, pero quizá algunas batallas nos ocupen varios intentos. Y eso es realmente sensacional, porque de verdad sentiremos que estamos venciendo a muchísimos luchadores con nuestro esfuerzo y habilidad.

En general, el juego es una completa fantasmada, y eso es lo que lo hace genial: todo lo que puede realizar Raiden es sobrehumano, y encima nosotros somos los que lo estamos manejando. Correr por las paredes, agarrar y mover elementos pesadísimos, destruir enormes máquinas de guerra a base de tajos, cortar cuerpos de ciborgs como si fueran mantequilla, saltar de misil en misil para alcanzar un helicóptero que posteriormente nos cargaremos... todas las posibilidades son bestiales, y más de una vez el juego nos sorprenderá con las brutales ocurrencias de los desarrolladores. 

Sin embargo, no todo es usar nuestra espada: también tenemos la posibilidad de emplear lanzacohetes, granadas y otras armas que se han visto en otros títulos de la saga. De la misma forma, podemos desbloquear otros objetos útiles a lo largo de la historia, como mejoras en el cuerpo de Raiden, aumento de su nivel de salud, armas alternativas... y es algo que se agradece, porque le da más variedad a un juego que ya de por sí es dinámico. 



Profundizando en las combos, tenemos un gran abanico de ellas a nuestra disposición. Podemos realizar varias a partir de diversas combinaciones de botones y las armas que llevemos equipadas. Son todas sensacionales, y tienen parte de la culpa de que el título sea tan divertido de jugar. De la misma forma, podemos destacar el Modo Katana: al activarlo con un botón determinado, el poder destructivo de la espada de Raiden es más alto. Con él podemos realizar todo tipo de impresionantes trucos si estamos en el momento adecuado, como subirnos a máquinas para destrozarlas o arrancarles la columna vertebral mecánica a los soldados enemigos.

Sin embargo, no todo es perfecto en Rising. Es cierto que es un título retante y con un buen y adecuado nivel de dificultad, pero hay algunos elementos del control y el desarrollo que deben ser afinados, cosa que nos haga acordarnos de Bayonetta de nuevo. Por ejemplo, bloquear los ataques enemigos es exageradamente complicado en determinados combates, y a veces es mucho más eficaz esquivarlos, y punto. Y eso es una pena, porque el juego nos brinda una posibilidad que no se puede aprovechar bien por un error de los diseñadores. En general, hay algunos elementos del manejo que podrían haber estado un poquito mejor afinados, aunque el nivel sea bastante destacable. Al fin y al cabo, eso habría asegurado una experiencia bastante mejor.



De la misma forma, al principio cuesta adaptarse al sistema de juego, y no porque sea difícil manejarlo, sino porque el título no nos explica bien cómo funciona. Nos dejan mucho a nuestro aire, sin guiarnos. ¿Eso está bien? Para el jugador más experimentado que quiere descubrirlo todo por sí mismo, sí, pero si alguien no está muy habituado a este tipo de títulos, puede tener serias dificultades para comenzar. Precisamente por eso, quizá habría estado bien que el tutorial (que es opcional) hubiese sido mucho más completo de lo que el juego nos ofrece.

Además, las partes finales de la historia están quizá algo desbalanceadas en dificultad: ponen al jugador en muchos momentos críticos seguidos, y hay pocos objetos de cura para sobrevivir a las mortales batallas que hay en esa parte.

De todos modos, debido al gran nivel de diversión que Rising aporta, todos sus errores jugables se perdonan enseguida. Es tan frenético que nunca se hace cansado o repetitivo durante el desarrollo de la historia principal.


Duración: 39

El error más terrible del juego, y uno que lo hace palidecer considerablemente. Terminar la aventura de Raiden nos llevará entre 5 y 8 horas, todo dependiendo de nuestra habilidad. Y dado que hay muchas escenas de vídeo, el tiempo que pasamos jugando es realmente pequeño. Sí, todas las horas que podemos disfrutar de Rising son aprovechadas al máximo, pero... el error no se compensa con ello.

Es verdad que la serie Metal Gear nos tiene acostumbrados a títulos no muy largos, pero es que Rising es hasta corto para ese estándar. Debería durar el triple, como otras obras de la saga principal. 15 horas para Rising habría sido una longitud adecuada. Sin embargo, nos quedamos con cinco. Al menos, tenemos la posibilidad de adquirir algunos DLC para aumentar su duración... y eso es un problema, porque parece hecho todo aposta para que los jugadores se los compren. Rising es un título que quizá nos han vendido a trozos, porque aunque la historia quede bien contada, es demasiado fugaz. 

Lo bueno es que esta obra es bastante rejugable. De hecho, probablemente nos la querremos pasar un mínimo de dos veces por el hecho de que en la siguiente partida ya nos conoceremos los trucos y disfrutaremos de Rising incluso más que la primera vez. Y los diversos modos de dificultad que nos ofrece el título también son un buen aliciente para vivir esta aventura de nuevo.


Innovación: 78

Metal Gear Rising: Revengeance es un Hack and Slash de ciencia ficción ambientado en un futuro próximo. Sin duda, es un soplo de aire fresco en la saga Metal Gear. Recuerda a otras obras de Platinum Games por el estilo de juego, pero el título de Raiden tiene muchísima personalidad.

Todo el transfondo de los ciborgs es original, y Rising tiene cierto estilo ciberpunk que hace que el juego sea realmente pintoresco. Y a pesar de que es bastante diferente de otros Metal Gear, muchos elementos de esos juegos se rescatan y se adaptan correctamente al género de los hack and slash, como las conversaciones por códec, la posibilidad de infiltrarnos o las fases de “alerta” y “precaución” que tanta importancia tienen en los juegos anteriores de la saga.

No podemos decir que la apuesta sea revolucionaria, pero dentro de la serie Metal Gear la aportación es considerable. Muchos fans agradecerán la posibilidad de disfrutar de un título completamente distinto dentro de este universo. 


Historia: 85

Antes de hablar de la historia de Rising, hay que tener claro que este juego no es canónico. Eso explica por qué los personajes son tan increíblemente poderosos, por qué Raiden ha vuelto al campo de batalla a pesar del final de Metal Gear Solid 4 y por qué la tecnología ha avanzado tanto en tan poco tiempo. De hecho, hay que insistir en la fuerza de Raiden y los enemigos: todos son unos monstruos que serían capaces de destrozar al increíble Solid Snake. Probablemente, el soldado legendario sería incapaz de sobrevivir a Rising, por sorprendente que pueda parecer.

De todos modos, a pesar de que se desliga de la historia principal, esta obra tiene guiños a títulos anteriores, y no solo por el desarrollo del hilo argumental y los personajes, sino por las interesantes conversaciones que podemos mantener por códec. De hecho, una buena forma de no spoilearse en exceso si hemos jugado en un primer lugar a Rising es no pararnos a hablar mediante ese sistema, pero muchas charlas son tan interesantes que es una pena perdérselas. Aunque por suerte, podemos disfrutar de esta obra sin haber jugado a los otros Metal Gear, y realmente no hay tantos spoilers como cabría esperar.

Por lo demás, la calidad de la historia es alta, a pesar de que es muy fugaz por ser de un juego corto. Es bastante mejor que la vista en muchas películas gracias a las buenas escenas y carismáticos personajes. De hecho, los villanos están a la altura de los vistos en otros Metal Gear, y eso es mucho decir. Y es que aunque sea un título muy corto, cosa que hace que muchos personajes aparezcan poco, el trabajo realizado en ellos es tan bueno que tendremos la posibilidad de conocer lo suficiente de ellos.

El trasfondo de Rising es bueno, y gracias a él podemos comprender mucho mejor la psicología de Raiden. Los personajes a menudo necesitan justificaciones para realizar sus terribles acciones, y todos tienen las suyas... que chocan con las de los demás. Y la gracia de todo esto es que en muchos casos las cosas dependen del cristal con el que se mire. Y es que aunque Raiden quiera ser la encarnación del bien y el protector de los débiles, realmente es un antihéroe: sí, sus objetivos son nobles, pero sus métodos y su forma de proceder no lo son tanto. 

En Rising no hay personajes puramente buenos o puramente malos, y su forma de enfrentarse a la vida y a ellos mismos es muy interesante. De hecho, aunque el juego sea muy corto, esta obra logra transmitirnos lo que quiere contarnos, y probablemente el jugador acabará más que satisfecho en este aspecto.



Puntuación final: 76

Metal Gear Rising: Revengeance se disfruta de principio a fin: todas las horas que dura se aprovechan muchísimo, aunque sean pocas. Y es que ese es su mayor problema: la duración. Los pequeños fallos que posee esta obra en la jugabilidad se pueden llegar a perdonar rápido, pero la duración es un problema muy importante, más si tenemos en cuenta que todo parece enfocado a que compremos los DLC más tarde.

Si Rising fuera el triple de largo y se hubiesen subsanado sus otros pocos errores, sería un auténtico must-have. Pero simplemente se ha quedado en un título muy divertido con genial banda sonora y un destacable apartado gráfico. Con un buen pulido, habría sido sobresaliente.

Los fans de Raiden no deberían perdérselo, aunque su no canocidad haga que no sea imprescindible dentro de la saga Metal Gear. De todos modos, es muy recomendable para cualquier amante de los hack and slash: toda la violencia y la bestialidad de Platinum Games está completamente presente en este juego. Y es que en ese sentido no decepciona jamás, cosa que hace que quizá no sea adecuado para los jugadores más jóvenes.

4 comentarios:

Yuri-Meza dijo...

Una cosa, has hecho todas tus entradas sin nisiquiera poner un salto de página. Al estar ecribiendolas, en la barra de herramientas (Negrita, itálica, enlace, etc.) existe un icono de una página cortada más o menos por la mitad que se llama "Insertar salto de página".

Eso te va a servir para no hacer las entradas tan kilométricas cuando alguien entre en el blog y pueda navegar con más rapidez, aparte es que para leerlas enteras les obligas a clicar en el título de la entrada.

Sobre el juego, jugué a la demo y me dejo buen sabor de boca, pero desembolsar 60€ por él no lo contemplaba y lo sigo haciendo a pesar de que es Platinum Games (tienes que jugar a Bayonetta. Es la máxima expresión del género en lo que se refiere a flexibilidad y comodidad jugablemente con batallas y bandas sonoras muy épicas , de lo mejorcito que ha parido el estudio)

Rising usa el mismo motor gráfico que Bayonetta en su día, aunque supongo que mejorado. Se nota especialmente por cómo se mueve el juego, tono de colores, enemigos grandes y no tan grandes en batallas muy frenéticas, etc.

Por cierto, ¡felicidades! En un solo año pueden pasar muchas cosas, así que te deseo lo mejor y que vayas bien de salud, Ramón.

PD: Al menos el ébola no te acabará pillando.

Ramonium dijo...

Gracias por el consejo. Creo que a partir de ahora voy a ir haciendo eso, tienes razón.

Tengo muchas ganas de probar Bayonetta, y como planeo comprarme la Wii U a final de aňo, podré agenciarme el juego en sus dos partes.

Gracias por leer, comentar... Y felicitarme. El ébola puede que no, pero te escribo desde la cama por culpa del pedazo de resfriado que he cogido. Es una forma maravillosa de celebrar un cumpleaños, como puedes ver xD

Nos leemos. Gracias otra vez.

Emo-Link dijo...

Hola Ramonium, es muy raro leer un análisis hecho por ti de un juego de Ps 3 XD, aunque también haya salido para xbox 360, Pc y Mac. Pero me resulta rara la plataforma XD. Yo tuve la oportunidad de jugar Ni No Kuni, los Tales Of, Resonance of Fate, Dragon's Dogma y algunos Rpg mas, exclusivos de esta plataforma, por el solo hecho que no salieron en PC.

Perdón por irme del tema

En cuanto al juego que nos ocupa, me parece un juego frenético, gore , violento y excitante, viniendo de Platinum Games, no me extraña, ya que ese es su sello de identidad.

En su momento me hecho para atrás la duración, ya que era muy pobre, pero todo lo que vi y leí de este juego me encanto, pienso darle una oportunidad en PC.

Un abrazo amigo, nos vemos en 3Djuegos

Ramonium dijo...

¿Por qué se te hace raro? Es verdad que no tengo la consola, pero he podido jugar a varios títulos de ella xD

De hecho, tengo pensado publicar una review pronto de otro juego de PS3.

El juego está bastante bien, pero es cierto que es demasiado corto... debería durar el doble. Bueno, más bien el triple, la verdad.

Probablemente en PC te valga la pena comprarlo, sobre todo si lo ves rebajado por Steam. Yo se lo regalé a mi novia porque pasamos por el Game, a ella le hacía ilusión jugarlo y lo vimos barato... y así aproveché para jugarlo yo también.

Gracias por tu tiempo, nos leemos por ahí, compañero. Te agradezco tu apoyo, de verdad.

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