martes, 21 de octubre de 2014

Opinión — ¿Los videojuegos nos hacen violentos?


Es otro de esos temas polémicos y de moda. Y es que la relación entre la violencia y los videojuegos está cogiendo mucho protagonismo en los medios de comunicación y realmente preocupa a millones de personas. Ese gran bombo que se le está dando a esa posible conexión entre adolescentes que acaban tiroteando a sus compañeros y el ocio electrónico afecta directamente a lo que la sociedad opina sobre los videojuegos y sus consumidores, y no de forma positiva, precisamente. La pregunta que millones de personas se están haciendo ahora es la siguiente: ¿nos pueden hacer violentos los videojuegos?

Era inevitable que se acabase llegando a este punto tras la gran masificación que está teniendo la industria desde hace alrededor de una década. Cuando los videojuegos se comenzaron a popularizar con la Nintendo Entertainment System, muchas asociaciones religiosas y grupos de padres se pusieron en alerta, temiendo que ese nuevo fenómeno pudiera influir negativamente en los niños. Tras numerosos estudios, se concluyó que en su justa medida, estos pueden ser hasta buenos, siempre que no se conviertan en una obsesión y no monopolicen por completo el tiempo libre. Vamos, la respuesta que cabría esperar: al final, casi todo es bueno si no se abusa. De hecho, según un estudio realizado recientemente por la Universidad de Oxford, jugar a videojuegos una hora al día es incluso beneficioso.

La sociedad ha avanzado mucho desde los años 80 y 90. Muy poca gente cree ahora que jugar a Mario, Angry Birds o Pokémon cause problemas en los niños y adolescentes. Los padres y abuelos han visto a sus hijos disfrutar de títulos coloridos, sencillos y completamente inocentes, y hasta algunos han acabado sentándose con ellos para terminar "ese nivel de Mario tan difícil" o "probar ese Wii Sports que anuncian por la tele".

¿Dónde está la polémica, entonces? Ahora se mira directamente hacia los juegos que realmente tienen contenido violento. Superventas como Call of DutyGrand Theft Auto Battlefield distribuyen por todo el mundo millones de unidades, y son títulos muy populares... pensados para adultos. Y, sin embargo, el público de estos juegos está formado en mayor parte por chavales menores de 16 años. ¿Eso es bueno? Obviamente, diría que no: pienso que un crío de 10 años puede jugar a cosas más apropiadas para su edad. Pero con eso no incluyo solo los videojuegos, sino el cine o incluso las novelas. Esos títulos tienen en sus carátulas una práctica clasificación por edades bien grande que los padres deben tener en cuenta. Porque la verdad: no creo que escandalizarse tras ver a tu hijo de 12 años matando gente en la pantalla tras haberle comprado un juego con un enorme "+18" en rojo en la carátula sea lógico.

Sin embargo, vamos a hablar de hechos directos. Tras numerosos altercados violentos en Estados Unidos como la brutal matanza de Newtown, el debate acerca de la legalidad de la posesión de armas se abre otra vez en el país... pero por un motivo extraño, se termina desviando siempre hacia lo mismo. Sí, efectivamente: ¿tienen los videojuegos la culpa de estas cosas? ¡Claro que no tiene que ver que un niño pueda tener licencia de armas en Estados Unidos, la cultura de "defender mi casa de los extraños" y la enorme tradición que hay con ellas desde la conquista del Oeste! En un país en el que ir con una pistola por la calle es un derecho constitucional, echarle la culpa de la violencia a algo como los videojuegos es tremendamente hipócrita. Si una persona quiere matar a otra, no necesita una escopeta: solo ha de querer hacerlo. Simple y llanamente. ¿Que es más fácil matar con armas de fuego? Tal vez ya se sepa por dónde van los tiros, y nunca mejor dicho. 

En lugar de proponer estupideces como que el Gobierno de Barack Obama destine 10 millones de dólares a investigar la relación entre la violencia y los videojuegos, tal vez la solución pase por un cambio de mentalidad y que las empresas armamentísticas dejen de tener tanto poder en el país americano. Que una organización como la Asociación Nacional del Rifle tenga más de 5 millones de miembros y muchos más simpatizantes es un hecho que demuestra que algo no funciona bien en ese país. 


Creo que la fotografía que acabo de poner ilustra bien lo que estoy diciendo. En lugar de echarle la culpa a algo que no tiene nada que ver, la sociedad estadounidense tendría que hacer una profunda reflexión y plantearse qué demonios está haciendo al regalarle una pistola a su hijo de ocho años por Navidad. Porque la verdad: no creo que un chaval de corta edad deba jugar a Call of Duty, pero pienso que siempre será mejor que se sienta machote matando a soldados virtuales que el hecho de que tenga en sus manos una herramienta con la que pueda acabar con la vida de personas de verdad.

Opino que los juegos violentos no tienen tanta fuerza sobre una persona como para convertirla en una asesina. Algunos jugadores los pueden utilizar para descargar enfados o simplemente divertirse. Creo que las personas que son "violentas" por "jugar a juegos" lo serían sin jugar. Pienso que es como ocurre con el cine, la televisión o las novelas: si yo veo o leo escenas violentas, no tengo por qué volverme violento. Con los videojuegos pasa igual. Si una persona reproduce escenas de violencia que ha visto en series, novelas, películas o juegos es porque tiene un problema mental. Al fin y al cabo, si los videojuegos violentos hicieran agresivas a las personas, la cantidad de homicidios y palizas en el mundo debería haber aumentado con su llegada. Dado que las estadísticas se mantienen a un nivel similar, yo diría que no hay ninguna relación. De la misma forma, tiene que haber de todo, como en los otros medios. Yo no soy un gran fan de los videojuegos violentos, pero no creo que deban prohibirse o limitarse porque haya cuatro zumbados que se tomen como real lo que ven en la pantalla, como se ha hecho a lo largo de la historia con otras obras culturales.

¿Todavía hay alguien que dude de que los videojuegos violentos no hacen agresivas a las personas? Numerosos estudios que se han realizado demuestran lo contrario, como el que se hizo el año pasado por parte de investigadores de la Universidad de Stetson, en el que se concluyó que precisamente estos títulos hacen menos violentas a las personas porque causan un efecto relajante en los jugadores. Si buscáis en Google, veréis muchos más ejemplos similares.

Si tenéis algo que decir, será interesante leeros en la caja de comentarios

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen artículo.

No soy una de esas personas que disfrute jugando o viendo cosas violentas, de hecho comparto la idea de Miyamoto de que jugar un videojuego violento no te hace ser adulto y que también debería tenerse cierta ética, ya que al fin y al cabo un videojuego es como una fantasía de la realidad.

Creo que depende de la persona el que se vuelva más violenta o su estado mental, ya que si le das a un chamaco de 5 años un GTA verá como natural cosas que un niño no debería presenciar o puede afectarle, aunque claro lo mismo pasará si lo expones a una pelicula, libro, música u otra cosa que sea para edades más adultas.

Diría que todo radica en los padres, si lo dejan hacer lo que quiera o lo exponen a cosas que no debería, va a actuar según su crianza. Ahora bien en el mundo todo es negocio, y los videojuegos aún son polémica para muchos y están al alcance de todos, así que es mucho más sencillo culpar otra cosa y tranquilizar una polémica que le da millones a algo.

Ramonium dijo...

Hola. Gracias por leer y comentar. Me alegro de que te haya gustado el artículo. ¿Eres de 3DJuegos?

Opino más o menos como tú, como ya has podido ver. La educación de las personas es algo muy importante, y muchos padres tendrían que preocuparse de qué consumen sus hijos y de a qué destinan su tiempo libre.

Gracias de nuevo por tu comentario.

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