martes, 14 de julio de 2015

El personaje — Satoru Iwata, cuarto presidente de Nintendo y legendario programador


La repercursión que ha tenido en el mundo de los videojuegos el repentino fallecimiento de Satoru Iwata ha sido enorme, gigantesca, hasta el punto de que la industria está completamente de luto desde el lunes 13 de julio. Ese fue el día que Nintendo escogió para hacer pública la noticia de que el presidente de la compañía hasta este momento, Satoru Iwata, había fallecido dos días antes víctima de un tumor en la vía biliar. Dio a conocer este hecho mediante un comunicado oficial de la empresa.

Tras hablar de Hideo Kojima, mi plan era dedicarle la próxima edición de "El personaje" a Shigeru Miyamoto, pero Sol Blade Games ha decidido adelantar el homenaje a Satoru Iwata por su repentino fallecimiento. Muchas personas ajenas a la industria estarán preguntándose por qué tantos jugadores de todo el mundo lloran por la muerte de este señor. De hecho, ¿por qué es tan importante y especial para la industria? Los que más atentos hayan estado a la actualidad videojueguil sabrán que el fallecimiento de Hiroshi Yamauchi (personaje del que hablaré más adelante) no causó, ni de lejos, un cuarto del revuelo provocado por la muerte Iwata, y las razones son lógicas y comprensibles. Hay muchos motivos y podría ponerme a enumerarlos todos de uno en uno, pero creo que lo mejor es hablar de su trayectoria dentro del mundo de los videojuegos para que cada lector pueda sacarlas por sí mismo. 



Satoru Iwata nació el 6 de diciembre de 1959 en Sapporo, la ciudad más grande de la isla de Hokkaido (Japón). Su interés en los videojuegos surgió desde muy temprano, y llevó a que enseguida comenzase a crear juegos electrónicos en sus ratos libres: de hecho, durante sus años en el instituto, ingenió juegos sencillos de base numérica que compartía con sus compañeros de clase. Se valía de la tecnología ofrecida por las calculadoras científicas para ello. Cuando terminó los estudios de secundaria, se graduó en Ciencias de la Computación en la universidad. Durante sus estudios superiores realizó algunos trabajos gratuitos en Commodore Japón (que llevaron al lanzamiento de títulos como Car Race en 1980) y trabajó como freelance en Hal Laboratory, empresa en la que fue contratado a tiempo completo cuando se graduó en 1983.

La desarrolladora fue siempre muy cercana a Nintendo ya desde antes de los acuerdos económicos que salvaron a esa pequeña compañía de la quiebra en 1992, y eso se aprecia en muchas de las producciones conjuntas que se realizaron en los años 80. Satoru Iwata fue el programador de clásicos como Pinball de NES (1983), Balloon Fight (1985), Gall Force: Eternal Story (1986), Famicom Grand Prix II 3D Hot Rally (1988), Adventures of Lolo (1989) o NES Open Tournament Golf (1991). Todos fueron títulos importantes que, a pesar de haberse quedado algo primitivos hoy, fueron una gran evolución en su día y son obras que han pasado a los anales de la historia de los videojuegos.

De la misma forma, en 1992, Iwata fue también programador del clásico Kirby's Dream Land, el primer juego dirigido por Masahiro Sakurai y uno de los títulos más célebres de Hal Laboratory. Además, el por aquel entonces programador realizó una tarea legendaria, una de las que afianzaron sus capacidades en ese campo: en solo una semana, consiguió reescribir él solo el código completo del videojuego EarthBound, hecho que consiguió que se ganase un enorme respeto por parte de sus colegas. A pesar de sus logros, su sencillez y humildad se mantuvieron en su sitio, aspectos de su personalidad que lo han caracterizado desde siempre.



Sin embargo, ¿cómo pasó Satoru Iwata de programar a dirigir? Para ello, hay que hablar de la situación de Hal Laboratory en 1992. Ese mismo año la desarrolladora pasó por un mal momento económico, a pesar del éxito del Kirby original: la empresa se enfrentaba a una galopante deuda de 5 millones de yenes, en parte provocada por la creación de un enorme edificio de oficinas cuya utilidad nunca quedó clara. Debido a esa enorme crisis interna, Hal Laboratory se vio obligada a pedir ayuda a Nintendo, que aceptó afrontar la deuda a cambio de que la desarrolladora publicase títulos en exclusiva para sus consolas.

En plena debacle financiera, se decidió que Satoru Iwata debía ser el nuevo presidente de Hal Laboratory, cargo que comenzó a ejercer a partir de 1993 para asegurar la supervivencia de la desarrolladora. Sus grandes dotes de liderazgo y su fantástica gestión fueron virtudes que no pasaron desapercibidas ante los ojos de Hiroshi Yamauchi, presidente de Nintendo por aquel entonces y nieto de Fusajiro Yamauchi, fundador de la multinacional en 1889.

Iwata dirigió con eficacia su nuevo cargo y logró que la compañía siguiera funcionando. Sin embargo, sus enormes conocimientos de programación y amplio dominio de ese campo hicieron que pronto se notase su ausencia en las filas de los trabajadores. Pokémon Oro y Plata fueron grandes juegos que explotaron al máximo las capacidades de Game Boy, cartuchos increíbles que sorprendieron a un montón de usuarios por lograr condensar Kanto y Johto en un solo título. El responsable de semejante hazaña no fue otro que Satoru Iwata: Game Freak no sabía qué hacer para arreglar el problema provocado por el inmenso tamaño del juego. El equipo entero fue incapaz de solucionar este imprevisto, e Iwata decidió encargarse de dicha tarea.



Lo más increíble no es solo que lo lograse en tiempo récord, sino que lo consiguió solo, sin ayuda: de hecho, Game Freak le dejó todo el tinglado a él, y se vio obligado a aprender a escribir el código leyéndolo y aprendiéndolo. Fue una tarea digna de un genio. De la misma forma, también se encargó de programar el sistema de combate completo de Pokémon Stadium.

Llegado el año 2000, Satoru Iwata abandona la presidencia de Hal Laboratory para ocupar un puesto en la cúpula directiva de Nintendo, al comenzar los primeros años de GameCube. En ese momento, habiendo abandonado de forma más que oficial su puesto como programador para convertirse en ejecutivo, se precisó su ayuda para lanzar Super Smash Bros. Melee al mercado. Y es que la fecha de salida se acercaba y el título todavía no estaba terminado: tenía incontables bugs y no podía lanzarse en ese estado. Satoru Iwata bajó a las oficinas, y como un trabajador más, consiguió arreglar casi todos los errores de programación y afinó el sistema de combate del juego, por lo que el título llegó al mercado el día prometido y completamente terminado. Y lo consiguió en solo tres semanas, otro hito impresionante.

En 2002, Hiroshi Yamauchi, presidente de Nintendo por aquel entonces, llamó a Iwata a su despacho en diversas ocasiones. El ejecutivo pensó que iba a ser despedido, pero lo cierto es que la realidad era muy diferente: Yamauchi quería nombrarlo su sucesor

De esta forma, Satoru Iwata se convirtió en el cuarto presidente de Nintendo y el primero en no pertenecer a la familia Yamauchi. La razón, según ese visionario que supo en su día ver el talento de Gunpei Yokoi y Shigeru Miyamoto, es que Iwata había logrado comprender mejor que nadie en la empresa la filosofía de la compañía, además de su juventud. 



Así fue como cogió las riendas de una multinacional que tenía serios problemas por el sonoro fracaso de Nintendo GameCube. Por esa razón, Iwata decidió en ese momento que el mero avance técnico no era suficiente para asegurar el triunfo de la compañía, por lo que Nintendo DS, que apostaba por un revolucionario control táctil, fue la primera apuesta innovadora que tenía que llevar a la Gran N de nuevo a la cima. Los resultados no se hicieron esperar: la consola de doble pantalla se convirtió en un éxito instantáneo, y hace unos pocos años se coronó como la portátil más exitosa de todos los tiempos, con más de 150 millones de unidades vendidas en todo el mundo.

A diferencia de Hiroshi Yamauchi, que nunca jugaba a videojuegos (para él no eran mucho más que un negocio), Satoru Iwata siempre amó el ocio electrónico, y siguió disfrutando de los videojuegos incluso en su puesto como presidente de Nintendo. Ese conocimiento le ayudó a saber qué podía interesar al público y a disfrutar con lo que producía su empresa. 

En 2005 dio uno de sus discursos más conocidos en la Game Develovers Conference (GDC), "El corazón de un jugador", también considerado uno de los mejores jamás dados en el mundo del ocio electrónico. En él pronunció su frase más famosa: "En mi tarjeta de visita, soy el presidente de una empresa. En mi mente soy un programador de juegos. Pero en mi corazón soy un jugador". Podéis leerlo completo aquí.



A finales de 2006 llegó Wii, otro gran éxito comercial que logró acercar los videojuegos al sector casual de los usuarios, sobre todo si tenemos en cuenta a aquel que nunca había tocado un mando. Más de 100 millones de máquinas vendidas fueron muestra del acierto de Iwata, que apostó por una potencia más baja, un precio competitivo y el control por movimiento. Su filosofía desde entonces puede resumirse en esta frase suya: "Los videojuegos están hechos para ser una cosa: divertidos. Divertidos para todo el mundo".

Los años siguientes fueron utilizados por el presidente de Nintendo para acercar más el mundo de los desarrolladores a los usuarios, logrando aproximarse a ellos no solo como un ejecutivo, sino como una persona de carne y hueso que estaba detrás de esos juegos con los que tanto se divertían los jugadores. Se afianzaron como estrellas a creativos como Shigeru Miyamoto, y se potenciaron figuras como Masahiro Sakurai o Eiji Aonuma. También realizó entrevistas personalizadas a desarrolladores, conocidas como "Iwata pregunta". Algunos de esos coloquios se hicieron muy famosos, sobre todo si tenemos en cuenta la serie que se realizó a Masahiro Sakurai antes del lanzamiento de Super Smash Bros. Brawl, "Iwata pregunta a su antiguo empleado".

Creó los Nintendo Direct y convirtió las conferencias del E3 en fiestas llenas de humor nintendero protagonizadas por Reggie Fils-Aime, Shigeru Miyamoto o él mismo. Así han nacido numerosos memes, vídeos protagonizados por marionetas y muñecos de plastilina... 



Sin embargo, no todo fue color de rosa en los últimos años de Satoru Iwata como presidente de la compañía, sino todo lo contrario. Wii U nunca logró despegar en ventas, hecho que él mismo admitió hace unas semanas, y Nintendo 3DS comenzó rindiendo por debajo de lo esperado, por lo que se redujo el sueldo a la mitad a principios de 2014 tras declararse responsable de dicho fracaso. En parte tomó esa decisión para evitar a toda costa despidos de trabajadores, medida que siempre defendió a rajatabla. 

La crisis económica llevó a que Sega, Sony, Bethesda, EA y muchas otras compañías echaran a muchos de sus empleados, pero Nintendo nunca redujo su plantilla porque, según Iwata, eso habría sido contraproducente: "Si reducimos el número de trabajadores para mejorar nuestros resultados financieros a corto plazo la moral de los empleados disminuirá. Sinceramente, dudo que los empleados puedan desarrollar títulos que impresionen a gente de todo el mundo si temen que pueden ser despedidos". Su gesto simbólico de reducción de su sueldo a la mitad sirvió para mantener aplacada temporalmente la presión de los inversores... de manera temporal.

A pesar de sus constantes negativas ante la posibilidad de desarrollar títulos para móviles, Iwata se vio obligado a forjar una alianza con DeNa para llevar las IP de Nintendo a los dispositivos móviles por la constante insistencia de los contribuyentes.



De la misma forma, tras el fracaso del E3 de Nintendo y las brutales críticas recibidas por los fans de todo el mundo, las acciones de la compañía cayeron en picado. Eso llevó a que muchos inversores comenzaran a pedir, hace unos días más que nunca, la dimisión de Satoru Iwata como presidente y CEO de Nintendo.

Al final, su abandono del puesto terminó llegando, aunque de una forma que nadie esperaba. A pesar de la operación a la que se vio sometido hace unos meses, tras la que aseguró que estaba completamente recuperado, fue incapaz de vencer al cáncer

El sábado 11 de julio de 2015 falleció a los 55 años un increíble programador, el que ha sido tal vez el mejor presidente de Nintendo y una gran persona en todos los sentidos. El estrés al que ha sido sometido durante los últimos años y meses puede haber complicado su enfermedad, pero eso es algo que no sabremos nunca. Por ahora, Shigeru Miyamoto y Genyo Takeda van a coger las riendas de la compañía de forma provisional hasta designar a un sucesor. Lo único que sabemos es que, según el padre de Mario, Nintendo seguirá la línea corporativa que seguía Iwata. Me pondría a hablar de los innumerables homenajes que se le están haciendo en todo el mundo, desde dentro y fuera de Nintendo, pero creo que no es necesario: bastantes habréis visto ya.

Pienso que lo importante ahora es presentarle nuestros respetos a Satoru Iwata, una personalidad legendaria de la industria de los videojuegos que apostaba firmemente por la innovación y que muchos mantendremos viva en nuestros corazones. Gracias por todo lo que has hecho por mí y millones de jugadores. 

Descansa en paz.

4 comentarios:

McFadyen Sara dijo...

Lo único que no me gustó de Iwata fue las decisiones del mercado casual en Wii U, porque estaba claro que la moda de Wii fue eso, una moda y que en seguida los casuals les iban a dar la patada, y la unión con DeNa (recuerdo que a principios de esta generación, no me acuerdo bien, leía muchas citas de él diciendo "nunca haremos juegos para móviles"), los amiibos, los DLC's (juro que también leí algo parecido, que no inundarían sus juegos con DLC's, solo hay que ir generaciones atrás para ver que los juegos parecen más completos que ahora, que te vienen fracturados y dentro de unos años te compras un juego y "vendrá a la mitad" (como Splatoon)) y que desde hace un tiempecillo se bajaban los pantalones contra los accionistas, gente sin escrúpulos que solo quieren ganar dinero y no tienen ni pajolera idea de videojuegos.

Sin embargo, si se ver que Iwata hizo mucho por Nintendo y los videojuegos en general, y tenía cierta cercanía con los jugadores que escasea hoy en día, y tengo entendido que hasta se bajó el suelo (¡dime tú quién hace eso!) cuando Nintendo iba mal, y que sin él, muchos proyectos y videojuegos no hubiesen sido posibles hoy en día... eso y que era "un máquina", porque tenía unas ideas, una mentalidad y era muy buen gestor/directivo.

Lo que más miedo me da será a quién elegirán como sucesor. Porque de Miyamoto no me fío con tantas "alas que corta", Takeda no lo conozco, y Sakurai ya está bastante mal de lo suyo... y los accionistas, meterán las narices dónde no les llaman y son capaces de meter uno de ellos y cagarla, jodiendo por completo el ambiente y el espíritu original de Nintendo (que si bien yo notaba que su magia se estaba degradando, sin Iwata miedo me da).

Ramonium dijo...

Sí, Iwata se redujo el sueldo a la mitad porque asumía la responsabilidad por el rendimiento de 3DS frente a los inversores y quería evitar despidos de trabajadores a toda costa (como he puesto más arriba).

Yo no tengo ningún problema con Iwata, y creo que realmente ha sido el mejor presidente que ha tenido Nintendo en toda su historia, más que el legendario Hiroshi Yamauchi. Habrá cometido errores, pero conocía bien la filosofía de la compañía y logró acercar la empresa a los fans, cosa que en la industria es muy poco común.

Supongo que el sucesor de Iwata será Genyo Takeda. Conozco poco a ese señor, pero supongo que si está ahí será por algo. Miyamoto no puede ser presidente porque es un creativo y no un ejecutivo, y Sakurai no solo está enfermo, sino que no forma parte de Nintendo y bastante tiene ya con llevar su propia desarrolladora (aparte de que es creativo también).

Yo apuesto por el relevo de Takeda. O incluso podría llegar a creerme que Reggie Fils-Aime podría ocupar su cargo. Aunque sería muy raro que un occidental estuviera al frente de Nintendo, ya ha demostrado desde América que sabe hacer bien las cosas en ese sentido.

Por ahora apuesto por Genyo Takeda, como ya he dicho. Supongo que en unos días sabremos quién será el sucesor de Iwata.

Muchas gracias por tu tiempo, McFadyen.

Ferdom dijo...

No sé ni qué decir... Cuando me enteré eran las dos de la mañana, nada más salió la noticia. Me lo comunicó un amigo por Whatsapp, y nada más ver la noticia, no pude hacer otra cosa que cerrar el portatil e intentar dormir.
He visto muchos vídeos homenaje, pero junto al de Dross, tu reportaje me parece el mejor (y sin ser vídeo)
Y pensar que hace nada la gente le decía de todo por este último E3, un amigo se sintió fatal al saber que lo último que dijo de él fueron insultos.
Se nos fue uno de los grandes, descanse en paz Sr. Iwata.
PD: Gracias por tu reportaje, hasta casi consigues que suelte una lagrimilla, cosa que por ahora nada ha conseguido. Muy bien hecho.
PD2: No podré ver cuando me contestas, normalmente me pongo avisarme y en el móvil me sale una notificación del correo. Pero su batería ha muerto y ahora estoy en un BlackBerry. Tendré que mirar regularmente.

Ramonium dijo...

Vaya, me alegro de que te haya parecido tan bueno. Muchas gracias, de verdad.

El vídeo de Dross es magnífico. Lo vi hace unos días y me pareció un homenaje excelente a la figura de Iwata. De los mejores que he visto.

La gente se pasó muchísimo con Satoru Iwata, echándole las culpas de absolutamente todo. Y no hablo solo de los fans, sino de la prensa y los propios inversores. Al pobre hombre le sometieron a una presión enorme, y prácticamente lo último que escuchamos de él fue una disculpa.

Creo que yo era de los pocos usuarios que mantenía la confianza en Iwata. Habiendo conseguido el éxito de Wii y DS, yo creo que se merecía alguna oportunidad. Y por sus logros más allá del mundo empresarial, claro.

Pues... muchísimas gracias por la valoración. Si he logrado que te haya llegado tanto, puedo darme más que por satisfecho.

Y bueno, por lo otro no te preocupes. Tú pásate cuando puedas y te apetezca. No hay ningún problema.

Muchas gracias de nuevo por pasarte por aquí a leerme, Ferdom.

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