lunes, 21 de diciembre de 2015

Análisis de Tales of Symphonia: Dawn of the New World — El coraje es la magia que hace que los sueños se hagan realidad

Hace ya bastante tiempo que publiqué un análisis del Tales of Symphonia original, uno de los JRPG más destacados de Nintendo GameCube y también uno de los favoritos de numerosos fans del género.

Ahora, os traigo una review de su polémica secuela directa, Dawn of the New World. Fue realizada por nuevos miembros del estudio y tropezó en varias cuestiones, a pesar de que el videojuego no estuvo del todo mal. Sus fallos son numerosos y algunos fueron graves, pero el título sigue siendo divertido y recomendable en la actualidad por su bajo precio.

Hay bastantes ofertas mucho mejores en Wii del mismo género, pero puede servir para una persona con ganas de jugar a un título sencillo y clásico del género. Evidentemente, como es una secuela directa, en la sinopsis hay spoilers del título original, así que si aún no lo habéis jugado, os aconsejo que os saltéis esa parte. Se lanzó tiempo después una reedición con los dos juegos en PS3, así que si queréis jugarlo, quizá esa sea mejor opción. Las dos versiones tienen un precio similar, son fáciles de encontrar y encima la de la consola de Sony trae el original de GameCube, así que quizá sea la versión más recomendable.

Os dejo aquí el análisis, y si tenéis cualquier cosa que comentar, no os olvidéis de hacerlo:



Tales of Symphonia: Dawn of the New World

"El coraje es la magia que hace que los sueños se hagan realidad"



Plataforma: Wii, PlayStation 3.
Idioma: Español.
Género: RPG.
Multijugador: Sí.
Online: No.
Precio: Alrededor de 15 euros (de segunda mano).
Desarrolladora: Namco Tales Studio.
Distribuidora: Namco.
Fecha de salida:

Japón: 26 de junio de 2008, 10 de octubre de 2013 (PS3, versión HD).


Estados Unidos: 11 de noviembre de 2008, 25 de febrero de 2014 (PS3, versión HD).


Europa: 13 de noviembre de 2009, 28 de febrero de 2014 (PS3, versión HD).


Han pasado dos años desde la finalización de los hechos acontecidos en Tales of Symphonia. Lloyd, Colette y sus amigos lograron su objetivo durante el viaje de la Regeneración del Mundo y Tethe'alla y Sylvarant han recuperado el contacto tras mucho tiempo.



Sin embargo, las cosas no han tardado en torcerse al darse un gran choque cultural. Dado que la civilización de Tethe'alla está mucho más avanzada, los sylvarantios han comenzado a ser tratados con desprecio, hasta el punto de que algunos los ven como a personas de clase inferior, como ocurre con los semielfos. Esto ha provocado el nacimiento de un grupo rebelde en Sylvarant: Vanguard. Este ejército revolucionario ha decidido enfrentarse a la Iglesia de Martel y a la familia real de Tethe'alla.

Todo esto, sumado a los desajustes provocados por los cambios en la estructura del maná, ha provocado que sea necesaria la intervención de un espíritu supremo dormido: Ratatosk. Por eso mismo, los jóvenes Emil y Marta tratarán de recuperar los Núcleos de los Centuriones para despertar a Ratatosk y devolver el equilibrio natural al mundo. Para ello, tendrán que recorrer el mundo en un viaje lleno de peligros. Deberán luchar contra Vanguard, que desea los Núcleos, o contra el propio Lloyd Irving, que también los busca por un extraño motivo...



Tales of Symphonia: Dawn of the New World ha recibido unas críticas mixtas, tanto por parte de fans como de la prensa especializada. Obtuvo 68 puntos en Metacritic, nota bastante más baja que la conseguida por su predecesor. Y es que hay algo en lo que coinciden casi todos: no alcanza la calidad del título anterior, llegando hasta el punto de ser considerado uno de los peores Tales of por un porcentaje importante de los jugadores.



Gráficos: 69

El apartado artístico no se aleja en exceso del estilo del Symphonia original, aunque hay ciertas diferencias importantes, sobre todo si tenemos en cuenta a los personajes. Por ejemplo: el plantel original tiene un diseño algo diferente del de Emil y Marta, que parecen haber sido dibujados por otra persona, por lo que da la impresión de que los personajes no acaban de casar entre ellos.

Y es que mientras estos dos nuevos protagonistas muestran unos colores diferenciados y unas enormes pupilas, los clásicos Lloyd, Zelos, Colette, Sheena y compañía mantienen el estilo anterior sin sufrir ningún cambio. Básicamente, podemos decir que sus diseños se han remodelado, a pesar de que no han sido adaptados al nuevo ambiente. Este contraste ya se puede notar en sus imágenes de las fichas que podemos encontrar en los menús. Esto es así porque en Dawn of the New World se han copiado y pegado las ilustraciones originales.



Y hablando de reciclaje: aunque muchos escenarios se basan en los originales, también es cierto que la mayor parte de ellos han sido remodelados y remasterizados para encajar mejor con la potencia superior de Wii. Sin embargo, en algunas localizaciones el resultado no es a mejor, y se muestran lugares que pueden parecer algo cargados. De hecho, probablemente lo estén, porque más de una vez la consola tardará en procesar los datos. Además, aparte de fuertes ruidos de carga, notaremos constantes ralentizaciones mientras nos movamos por los escenarios y veamos las escenas. Es un error que ocurre más de lo que debería, aunque podemos agradecer que esto no se dé nunca en los combates, por lo que no llega a afectar a la jugabilidad.

En esas batallas, además, llegan importantes momentos de espectacularidad gráfica. Los ataques lucen bien, aunque hay que reconocer que no impresionan tanto como en el título original. Quizá sea porque los hechizos destacan menos o directamente los ataques tienen un diseño más modesto, pero eso está ahí. De la misma forma, los monstruos tienen unos diseños algo sencillos y mejorables. Eso no sería problema si solo sirvieran para ser machacados (como ocurre con otros RPG), pero considerando que aquí podemos reclutarlos para que luchen a nuestro lado... un mayor esfuerzo con ellos se habría agradecido. Por suerte, hay variedad y no veremos muchos recolores, cosa que no se hace en tantos títulos del género.



Por suerte, el juego cumple correctamente en este apartado, y la calidad gráfica se sitúa muy bien dentro del catálogo de la consola. El cel-shading está más logrado que en su predecesor, y el juego realmente tiene un aspecto cercano a los dibujos animados, todo dentro de las capacidades de Wii.

La reutilización de zonas acentúa la sensación de secuela, pero también hace pensar que no se ha trabajado tanto como se debería en Dawn of the New World, sobre todo si tenemos en cuenta que las localizaciones completamente nuevas tienen un nivel de detalle inferior al de las antiguas.


Sonido: 65

La banda sonora de Dawn of the New World es poco ambiciosa, pero es aceptable y cumple de manera más o menos satisfactoria con su cometido. Hay cierta variedad de composiciones, aunque el mayor problema de Symphonia (la repetición de algunos temas) aquí se acentúa. No solo porque hay menos canciones que en la obra anterior, sino porque casi toda la banda sonora es un reciclaje total y absoluto de lo que ya vimos en el popular juego de GameCube. Básicamente, los midis que escuchamos en el título previo suenan de manera algo cambiada aquí, pero no precisamente mejor: los instrumentos suenan menos contundentes, por lo que la música pasa algo desapercibida durante los combates. Quizá hubiera sido mejor dejar las cosas como estaban, a pesar de que se habría notado todavía más este reciclaje.

Las composiciones nuevas no tienen mucha personalidad y son algo genéricas. Los temas de batalla son sencillos y repetitivos si los comparamos con los del título anterior, pero logran meter al jugador en el ambiente. La alternancia de diversas canciones para los combates es agradable y adecuada, aunque se echan en falta melodías épicas que nos metan de lleno en los momentos críticos de la historia.



Básicamente, podemos distinguir fácilmente qué canciones son nuevas y cuáles están recicladas. ¿Por qué es así? Porque las que escuchamos en el juego anterior son indudablemente mejores, y, además, los instrumentos son bastante característicos. De hecho, determinados temas se moldean de forma diferente en algunas ocasiones, aunque el resultado sea algo cuestionable (como ocurre con la melodía que se oye en las mazmorras de los sellos, que es una extraña modificación de la original).

El doblaje es mejorable, pero hay diversidad de voces y muchas más escenas dobladas que en el Symphonia original: en todas las conversaciones importantes escucharemos a los actores hablar... a pesar de que no son los mismos que en el título anterior. Sí: prácticamente todo el reparto de actores de doblaje ha cambiado (ni siquiera ha quedado el de Lloyd, protagonista del juego original), y solo unas pocas voces son las que ya escuchamos. El problema de esto no es solo que nos sentiremos extraños en un principio por el cambio de voces, sino que la calidad general es bastante inferior. Los actores a veces sobreactúan, y el trabajo realizado aquí podría haber tenido más calidad.

Los efectos de sonido cumplen, pero no destacan. Lo mismo pasa con los gritos de los monstruos, que se repiten en exceso a pesar de que hay muchos para manejar: básicamente, es perfectamente posible que todos los de nuestro equipo tengan la misma voz durante las batallas, y el efecto conseguido con eso es muy extraño. Y es que en ellas los efectos de sonido y los gritos son tantos y tan fuertes que la música se escuchará todavía menos. Parece que con el cambio de instrumentos no les bastó.

De hecho, aunque el apartado sonoro sea más o menos bueno, no está a la altura del título anterior, ni de otros trabajos de Motoi Sakuraba y Shinji Tamura. Las composiciones nuevas podrían ser mucho mejores, y las antiguas han sido adulteradas de manera contraproducente.

Pongo aquí cuatro melodías de Dawn of the New World. Las dos primeras son originales, y las otras dos son arreglos de canciones del Symphonia de GameCube:






Jugabilidad: 66

El sistema de Dawn of the New World cambia bastante respecto al título anterior, al menos en lo que a la forma de avanzar en la historia se refiere.

El mapa del mundo explorable desaparece por completo, y para movernos de una localización a otra solo tenemos que seleccionarla con un menú camuflado como mapa. De esta manera, la linealidad es total y absoluta, ya que hemos de recorrerlo todo siguiendo un orden muy estricto. Básicamente, iremos de A a B y de B a C. Será así durante toda la historia, y no se aprecia ningún esfuerzo por parte de los desarrolladores para evitar que nos sintamos cogidos de la mano desde que empezamos el juego hasta que lo terminamos. De hecho, el esquema "ciudad-mazmorra-ciudad" se repite continuamente, acentuado esa sensación de linealidad.



Por lo menos, dentro de las localizaciones podemos explorar con un poco de libertad, todo teniendo en cuenta que al pasar por determinadas partes activaremos los scripts que harán que la historia avance. Es cierto que así es prácticamente imposible atascarse, pero también se pierde la sensación de aventura tan característica de otros títulos del género.

De la misma manera, muchas localizaciones son las mismas que las del título anterior, por lo que veremos puzles ya resueltos y haremos algunos muy similares a los originales. La sensación que esto deja es extraña, aunque al menos se ha mantenido coherencia argumental con este aspecto. Por otro lado, los puzles son también más fáciles y sencillos, y en algunas zonas directamente son inexistentes: en esas mazmorras solo caminamos y matamos monstruos, por lo que pueden hacerse un poco repetitivas. Además, el Anillo Encantado, que tanto juego dio en la obra original, es aquí sencillo y se explota de manera poco ambiciosa, más teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece Wii, que no se aprovechan ni siquiera para los menús.

El sistema de combate recuerda a lo ya visto en el Tales of Symphonia original, con ciertos toques de Tales of the Abyss. Sin embargo, lejos de mantener esa increíble estela jugable tan característica de la saga, el manejo de algunos personajes estropea un poco la experiencia. Y es que a pesar de las espectaculares combos que podemos realizar, son todas más sencillas que en el título anterior, y solo Emil y Marta tienen un buen control. Los demás personajes (básicamente, el plantel original) presentan un manejo realmente horrendo. Eso nos limita mucho en opciones, ya que al final solo podemos controlar a los dos protagonistas principales durante el desarrollo del juego.



El sistema es similar en el aspecto de que recuerda a algunos juegos de lucha: podemos asignar ataques especiales al botón B y a una dirección del stick analógico, y combear ataques débiles usando el A (no hay turnos: todo se desarrolla en tiempo real). Nuestro personaje puede moverse libremente por el escenario de combate sin ningún tipo de restricción, a diferencia de lo ocurrido en el primer Symphonia, en el que dependíamos del sistema de fijado para poder decidir hacia dónde dirigirnos. Básicamente, manteniendo apretado el botón correspondiente, podemos movernos al sitio que queramos, pero con un precio: si somos golpeados en ese modo, el daño será crítico. Eso hace que debamos ir con cuidado al usar esta opción... sobre todo porque a veces se bugea y nuestro personaje se mueve a una velocidad increíblemente lenta cuando eso ocurre.

Y es que durante las batallas notaremos que muchas cosas podrían haberse hecho mejor. Aunque el control sea divertido y se disfrutan los combates, tras hacer muchos podemos acabar realmente hartos, sobre todo si tenemos en cuenta que la inteligencia artificial de nuestros compañeros es mejorable. Básicamente, a veces nos veremos obligados a fundir nuestro inventario de objetos para subsanar sus constantes errores.

Por suerte para nosotros, podemos permitir que otros jugadores controlen a los personajes que suelen ser manejados por la máquina gracias al multijugador local. El problema surge cuando esto solo está permitido con los personajes humanos, ya que los monstruos que están a nuestro servicio son manejados siempre por la consola, queramos o no. Sí: en Dawn of the New World, como Caballeros de Ratatosk que somos, podemos reclutar a más de 200 monstruos para que nos ayuden a luchar en las batallas.



Los monstruos pueden crecer, evolucionar y aprender habilidades. Sin embargo, el sistema está poco desarrollado y se ha quedado en una buena idea que no ha sido explotada lo suficiente. Al final, acabaremos utilizándolos lo menos posible porque suele ser más rentable usar a los personajes tradicionales (que pueden ser controlados por nosotros en casos de emergencia y tienen la capacidad de usar objetos). Por desgracia, cabe destacar que en otros títulos del género hay aplicaciones mucho más ingeniosas de sistemas similares.

El nivel de personalización en general también es menor: al plantel original no podemos cambiarle el equipamiento. De hecho, ni siquiera suben de nivel de manera natural. Nos vienen estáticos y tenemos que usarlos así.

La curva de dificultad es bastante buena, y además es ajustable en cualquier momento, como ya pasaba en el anterior Symphonia.



Las misiones secundarias que el título nos ofrece le añaden más atractivo al juego, pero pecan de ser poco variadas: muchas de ellas se basan en matar monstruos, y dado que los mapas son pequeños y poco explorables... pueden llegar a hacerse algo aburridas.

En líneas generales, nos encontramos con un apartado jugable que cumple bien, pero inferior en todo al primer título: el sistema de combate es peor, hay menos exploración, menos personalización, la IA de los compañeros es inferior...

Al menos, la historia engancha lo suficiente como para que queramos seguir jugando a pesar de estas posibles desavenencias. Dawn of the New World se disfruta, aunque nunca sentiremos que estamos ante una obra maestra jugable, ni mucho menos.


Duración: 73

La historia de este juego tiene entre 25 y 30 horas de duración, todo dependiendo de si nos paramos a hacer misiones secundarias y de las batallas que realicemos. Sin embargo, si tenemos en cuenta que muchas de estas horas totales son cinemáticas... la duración del título es relativamente baja para una obra del género.

De todos modos, Dawn of the New World dura justo lo adecuado. Carece total y absolutamente de relleno (gran punto a favor que otros RPG no tienen porque buscan alargar la aventura de manera artificial) y probablemente la historia se habría hecho pesada si hubiese sido más larga. En este caso hay un buen equilibrio. O lo habría de no ser porque siempre nos obligan a salir de las mazmorras a pie para que el juego dure más. Por suerte, haciendo esto no se pierde tanto tiempo, pero se aprecia cierta ansia de los desarrolladores por hacer que Dawn of the New World no dure un suspiro.



Sin embargo, el juego posee dos mazmorras extra para que su vida útil sea más larga. Para superarlas y acabar todas las misiones necesitaremos unas cuantas horas más.

La solución ideal para la corta duración de este título habría sido crear unos puzles más elaborados en todas las mazmorras, dignos del Symphonia original. Con eso, se habrían conseguido más horas de juego de manera genuina y justificada.


Innovación: 51

Dawn of the New World no aporta casi nada al mundo de los RPG japoneses. Todo lo que se ve aquí ya se ha presenciado en otros juegos, y los clichés del género están presentes de principio a fin.

El sistema de combate es heredado, así como el esquema de exploración de localizaciones y mazmorras.



La mayor aportación de este título sería el sistema de reclutamiento de monstruos... de no ser porque otros juegos hacen cosas similares y encima mejor. Es su característica más destacable dentro del universo Tales of, pero para el género significa poco.

Es una obra que aporta poco como título y también como secuela, aunque reimagine un poco el mundo de Symphonia de manera más o menos acertada.


Historia: 70

Como se ha comentado brevemente en el apartado de Jugabilidad, la historia es lo suficientemente interesante como para que disfrutemos de Dawn of the New World de principio a fin. Utiliza la base argumental del título original de GameCube: de hecho, el juego comienza dos años después, por lo que es una secuela directa. Todos los personajes jugables del título anterior vuelven a aparecer, ligando las dos obras por completo.

Y es que aunque Symphonia tuvo un final bastante cerrado, los desarrolladores han sabido hacer un buen trabajo en el sentido de que han creado una nueva premisa argumental a partir de lo que había.



Los dos protagonistas tienen una personalidad que en un principio puede resultar irritante, pero a lo largo de la historia pasan por una evolución importante, sobre todo si tenemos en cuenta a Emil, que cambia de manera progresiva y totalmente justificada. Ese personaje mejora constantemente, aunque al principio carece por completo de carisma.

Por lo demás, la historia posee bastantes clichés, tanto en lo que se refiere a los personajes secundarios como a su desarrollo. Hay un buen giro argumental a partir de cierto punto, a pesar de que el jugador se lo puede oler si ha jugado a unos cuantos títulos del género. Y es que en algunas cosas el hilo argumental peca de predecible.




Sin embargo, cuando quede poco para el final, Dawn of the New World nos colará una trampa argumental muy fuerte, tanto que la historia se tambaleará por sí misma. Parece como que los guionistas fueron incapaces de justificar cierto hecho que provoca gran parte del desarrollo de la historia. Ese acontecimiento no solo es forzado, sino que podríamos decir que carece de lógica.

De la misma forma, la aparición del plantel original suele estar justificada, aunque en algunos casos queda un poco forzada. Parece que algunos personajes salen "porque deben hacerlo". Eso, además, aumenta la sensación de linealidad: esos hechos nos recuerdan que todo está predeterminado de antemano, más que en otros juegos del género.



Por otro lado, cabe destacar que esta obra nos ofrece tres finales distintos, todo dependiendo de las decisiones que tomemos. De la misma manera, al igual que ocurre con el título anterior, hay cientas de conversaciones opcionales entre personajes que aumentan la inmersión del jugador en la historia.

Básicamente, estamos ante una trama buena, competente y con unos personajes aceptables. El hilo narrativo necesita ser afinado y algunas cosas se pueden mejorar, pero en este aspecto no decepciona. Sin embargo, no podremos evitar compararlo con el del Symphonia original: desgraciadamente, Dawn of the New World es inferior en este aspecto a su predecesor.



Puntuación final: 66

Solo con un vistazo rápido es fácil entender que Tales of Symphonia: Dawn of the New World está claramente a la sombra del título original de GameCube. Y es que aunque no sea un mal juego y se disfrute, se ve completamente opacado por su predecesor. Al fin y al cabo, todos sus apartados son más o menos buenos, pero no destacan y siempre están por debajo.

Sin embargo, es un error no jugarlo por eso. Los fans de Symphonia probablemente lo sabrán disfrutar, a pesar de las inevitables comparaciones que realizarán durante sus partidas. De hecho, ese es otro problema: para comprenderlo, hay que haber terminado el clásico de GameCube.

Por ese motivo, solo está recomendado para los fans del género que vivieron la aventura de Lloyd, Colette y compañía en la consola cúbica de Nintendo. Este colectivo sabrá sacarle todo el partido, siempre que esté advertido de que la experiencia general será menor. Los demás jugadores deberían dejarlo pasar... o probar el original, que es realmente magnífico.

7 comentarios:

Frey dijo...

Tenía ganas de leer este análisis porque solo he leído críticas y más críticas sobre este juego en el Internet.

Me alegra ver que te haya parecido que se sostiene y cumple, aunque no llegue al nivel de su predecesor.

Parece que el juego incluye varias cosillas que al final no se explotan mucho, lo que más me ha llamado la atención es lo de los monstruos, pero si lo que has comentado es cierto, será más o menos decepcionante. (Me recordó a Final Fantasy XIII-2, pero ese juego lo usó a la perfección)

Tampoco tengo muchas esperanzas por la banda sonora después de lo leído aquí, pero ya me he acostumbrado a Sakuraba siendo mediocre en algún que otro título.

Un detallito es que la versión de PS3 de Symphonia + Este juego (que yo he comprado) solo está a 30 FPS mientras que las versiones originales de GC y Wii respectivamente están en completos 60 FPS. Yo recomendaría jugar lo original en caso de ser tan sensitivo a los FPS como yo.

Buen análisis y nos leemos.

Ramonium dijo...

Es un JRPG divertido y tiene cosas en las que destaca. Es verdad que hace brutalmente mal cosas que son elementales, pero a cambio hace bastante bien otras.

No lo recomendaría a jugadores que busquen un clásico inolvidable, pero tampoco diría que el juego merece ser ignorado. Para pasar el rato cumple de sobra y tiene cosas interesantes.

Con más meses de desarrollo podría haber salido una más que digna secuela. Pero bueno, ya sea por incapacidad del estudio o por la razón que sea, este es el juego que hay. Y es una pena.

Muchas gracias por leer y dejar un comentario, Frey.

Daninokuni dijo...

Veo muchos comentarios negativos y pocos positivos... realmente este juego tiene, cuanto menos, lo suficiente para no fallar en ningún apartado. Es cierto, realmente apenas tiene fallos. Lo que pasa es que no destaca en prácticamente nada.

Bueno, no me parece que el control sea tan malo. De hecho, de momento me gusta más que el anterior (ese movimiento tridimensional... )

Y... Emil... ¿por qué todo el mundo odia a Emil? A mí me gusta, es un personaje muy humano. Al principio no hace nada por sí mismo, se queja, llora, se supedita a los demás... y eso se me hace familiar en exceso. Es mil veces más realista que cualquiera de los protagonistas del anterior. Marta sí que es abofeteable hasta el extremo, pero bueno.

Ramonium dijo...

Igual en PS3 le afinaron el control. En Wii es terrible. El problema del juego no es que tenga errores graves, sino que no hace nada especialmente bien.

Emil es odiado porque se sale mucho del prototipo clásico de héroe. El personaje no está mal construido y es realista. Pero para mí es imposible sentirme identificado con alguien que se comportaría justo al revés de cómo lo haría yo.

Tiene nula autoestima, es cobarde y no sabe hacer nada por sí mismo. A mí eso me puede. No está mal hecho y además es original, pero a mí no me agrada.

Marta directamente es subnormal xD

Gracias por leer y comentar.

Daninokuni dijo...

Creo que sí, que en PS3 lo afinaron, porque ya he escuchado antes lo de que el control es terrible y a mí me parece que está tan bien como el de su predecesor.

Y sí, es lo que pienso, el juego no tiene errores graves pero no hace nada especialmente bien. Ahí sí te doy la razón. El juego está bien en todo. Casi no tiene fallos, pero tampoco destaca, por eso me parece un juego... que está bien.

Pues... yo me parezco bastante a Emil... quizá por eso a mí sí me gusta.
Lo que pasa es que ponen a un personaje tan humano al lado de algo tan artificial como Marta.

Ramonium dijo...

Mmm... de hecho, quizá los desarrolladores hayan querido acercarse a una parte de la audiencia que no se siente tan identificada con el prototipo de héroe clásico.

No tiene nada de malo, y de hecho es una decisión muy valiente, pero se corre el riesgo de no agradar a los jugadores más clásicos. Yo esto lo veo positivo: es una innovación importante y además el personaje está bien construido y tiene una muy buena evolución.

A mí me da la impresión de que Marta se ha creado para que este tipo de personaje reciba interés femenino. Probablemente sea para cumplir una fantasía amorosa que pueda agradar a algún que otro jugador que pueda sentirse identificado con Emil. Aunque tiene ese problema: rompe mucho porque no es realista.

En fin, gracias por tus comentarios.

Daninokuni dijo...

Ah, por cierto, se me olvidó mencionar:
Hablas de ralentizaciones en los mapas. A mí nunca se me ralentizo lo más mínimo.

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